Category: Covid19

Efectos a largo plazo post- COVID-19

La emergencia de la COVID-19 se ha convertido en un serio problema de salud a nivel mundial. La identificación de comorbilidades asociadas a la presentación clínica grave de la COVID-19, es de importancia para el adecuado abordaje terapéutico de los pacientes afectados. La COVID-19 emergió en diciembre de 2019 en un mercado en Wuhan, provincia Hubei, China; y puede implicar a posteriori, secuelas y otras complicaciones médicas que duran semanas o meses después de la recuperación inicial.

Para el presente artículo se hizo una revisión sistemática y meta análisis que tiene como objetivo identificar estudios que evalúen los efectos a largo plazo del COVID-19. Para la misma se realizaron búsquedas en LitCOVID y Embase para identificar artículos con datos originales publicados antes del 1 de enero de 2021, con un mínimo de 100 pacientes.

Los estudios incluidos definieron el COVID prolongado en un rango de 14 a 110 días después de la infección viral. Se estimó que el 80% de los pacientes infectados con SARS-CoV-2 desarrollaron uno o más síntomas a largo plazo.

Los parámetros medibles incluyeron 6 parámetros de laboratorio elevados. Se observó una radiografía o Tomografía de tórax anormal en el 34% de los pacientes. Los marcadores notificados como elevados fueron Dímero D (20%), N-terminal (NT) -pro hormona BNP (NT-proBNP), (11%), C -Proteína Reactiva (PCR) (8%), Ferritina sérica (8%), Procalcitonina (4%) e Interleucina-6 (IL-6 ) (3%).

Según lo establecido en la siguiente tabla y figura; las 5 manifestaciones más frecuentes fueron fatiga (58%), dolor de cabeza (44%), trastorno de atención (27%), caída del cabello (25%) y disnea (24%). Otros síntomas se relacionaron con enfermedades pulmonares (tos, malestar en el pecho, disminución de la capacidad de difusión pulmonar, apnea del sueño y fibrosis pulmonar), cardiovasculares (arritmias, miocarditis), neurológicas (demencia, depresión, ansiedad, trastorno de atención, trastornos obsesivo-compulsivos), y otros fueron inespecíficos tales como la pérdida de cabello, tinnitus (zumbido auricular), y sudoración nocturna. Un par de estudios informaron que la fatiga era más común en las mujeres, como la polipnea (incremento de frecuencia respiratoria) y alopecias posteriores al COVID-19. El resto de los estudios no estratificó sus resultados por edad o sexo.

Figura: Efectos del COVID-19 a largo plazo.

Imagen sustraída del artículo: More than 50 long‑term effects of COVID‑19: a systematic review and meta‑analysis, Nature; (2021) 11:16144

Tabla: Efectos a largo plazo en secuelas post agudas de la infección por COVID-19

Tabla obtenida del artículo: More than 50 long‑term effects of COVID‑19: a systematic review and meta‑analysis, Nature; (2021) 11:16144

La fatiga (58%) es el síntoma de largo plazo más común de COVID-19 agudo. Está presente incluso después de 100 días del primer síntoma de COVID-19 agudo. Además, existe el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), en el que se ha observado que, luego de un año, más de dos tercios de los pacientes refirieron síntomas de fatiga clínicamente significativos. Los síntomas observados en pacientes post-COVID-19, se asemejan en parte al síndrome de fatiga crónica (SFC), que incluye la presencia de fatiga incapacitante severa, dolor, discapacidad neurocognitiva, sueño comprometido, síntomas sugestivos de disfunción autonómica y empeoramiento de los síntomas globales, después de aumentos menores en la actividad física y/o cognitiva.

Se han informado varios síntomas neuropsiquiátricos, dolor de cabeza (44%), trastorno de atención (27%) y anosmia (21%).

La etiología de los síntomas neuropsiquiátricos de largo plazo en pacientes con COVID-19 podrían estar relacionada con el efecto directo de la infección, la enfermedad cerebrovascular (incluida la hipercoagulación), el compromiso fisiológico (hipoxia), los efectos secundarios de los medicamentos y los aspectos sociales de tener una enfermedad potencialmente fatal. Los adultos tienen un doble riesgo de ser diagnosticados recientemente con un trastorno psiquiátrico después del diagnóstico de COVID-19 y las condiciones psiquiátricas más comunes que se presentaron fueron trastornos de ansiedad, insomnio y demencia. Las alteraciones del sueño pueden contribuir a la presentación de trastornos psiquiátricos.

Se recomienda el diagnóstico oportuno y la intervención de cualquier atención neuropsiquiátrica para todos los pacientes que se recuperan de COVID-19. La caída del cabello después de COVID-19 podría considerarse como un efluvio telógeno, definido por la caída difusa del cabello después de un factor de estrés sistémico importante o una infección. Las transiciones foliculares prematuras provocan que pase de la fase de crecimiento activo (anágeno) a la fase de reposo (telógeno). Es una condición autolimitada que dura aproximadamente 3 meses, pero podría causar angustia emocional.

Se encontró disnea (sensación de falta de aire) y tos en el 24 y el 19% de los pacientes, respectivamente. Además, las anomalías en las tomografías computarizadas de los pulmones persistieron en el 35% de los pacientes incluso después de 60 a 100 días desde la presentación inicial.

En los estudios se encontraron que la razón por la que algunos pacientes experimentan síntomas a largo plazo después de COVID-19 aún es incierta. Esto podría explicarse en parte por factores controlados por el huésped que influyen en el resultado de la infección viral, incluida la susceptibilidad genética, la edad del huésped cuando se infecta, la dosis y vía de infección, la inducción de células y proteínas antiinflamatorias, la presencia de infecciones concurrentes, exposición pasada a agentes de reacción cruzada, etc.

Actualmente, los síntomas posteriores al COVID-19 que se desarrollan durante o después del COVID-19 se definen si continúan durante ≥ 12 semanas como “COVID-19 prolongado”, y que no se explican por un diagnóstico alternativo por comorbilidades previas.

Para el estudio de estos efectos, son de igual importancia, obtener la documentación adecuada en las historias clínicas por parte de los proveedores de atención médica y la flexibilidad y colaboración de los pacientes para informar sus síntomas.

Desde el punto de vista clínico, los médicos deben conocer los síntomas, signos y biomarcadores presentes (CRP, D-Dimer, IL-6, Ferritin, NT-proBNP, cTnI, PCT, etc.) en pacientes previamente afectados por COVID-19 para evaluar, identificar y detener rápidamente la progresión prolongada del COVID-19, minimizar el riesgo de efectos crónicos y ayudar a restablecer la salud.

Los equipos multidisciplinarios son cruciales para desarrollar medidas preventivas, técnicas de rehabilitación y estrategias de manejo clínico con perspectivas integrales del paciente diseñadas para abordar la atención prolongada del COVID-19.

Bibliografía:

  1. Sandra López-León, Talia Wegman-Ostrosky, Carol Perelman ,et al. More than 50 long‑term effects of COVID‑19: a systematic review and meta‑analysis, Nature; (2021) 11:16144.
  2. Plasencia-Urizarri TM, Aguilera-Rodríguez R, Almaguer-Mederos LE. Comorbilidades y gravedad clínica de la COVID-19: revisión sistemática y meta-análisis. Rev haban cienc méd. 2020; 19. Disponible en: http://www.revhabanera.sld.cu/index.php/rhab/article/view/3389.
  3. Gemelli Against, C.-P.- Post‑COVID‑19 global health strategies: the need for an interdisciplinary approach. Aging Clin. Exp. Res. 32, 1613-1620. https://doi.org/10.1007/s40520-020-01616-x (2020).
  4. Carfi, A., Bernabei, R., Landi, F. & Gemelli Against, C.-P.-ACSG Síntomas persistentes en pacientes después de un COVID-19 agudo. JAMA 324, 603–605. https://doi.org/10.1001/jama.2020.12603 (2020).
  5. Galvan-Tejada, CE et al. Persistence of COVID-19 Symptoms after Recovery in Mexican Population En t. J. Environ. Res. Salud pública https://doi.org/10.3390/ijerph17249367 (2020).
  6. Kamal, M., Abo Omirah, M., Hussein, A. y Saeed, H. Evaluación y caracterización de las manifestaciones posteriores al COVID-19. En t. J. Clin. Pract. https://doi.org/10.1111/ijcp.13746 (2020).
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Pruebas que permiten Detectar Respuesta la Inmunológica Ante Vacunas y Contagios Anteriores

NUEVAS PRUEBAS CUANTITATIVAS DE ANTICUERPOS NEUTRALIZANTES  PERMITEN DETECTAR RESPUESTA INMUNOLÓGICA ANTE VACUNAS Y CONTAGIOS ANTERIORES

 

Hasta la fecha, las organizaciones de salud y los países de todo el mundo están luchando por controlar la propagación de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19).

De esta manera, los primeros test de detección que aparecieron fueron los COVID-19 IgM/IgG, que en la tecnología de Inmunofluorescencia ha demostrado tener una confiabilidad similar a ELISA y CLIA, y superior a la Tecnología de Pruebas Rápidas, por ello es que en nov/2020 el MINSA promulgó tres Resoluciones Ministeriales donde se señala que sólo se deben usar las tecnologías CLIA, ELISA e Inmunofluorescencia.

Durante el mes de noviembre del 2020, llegó al mercado la segunda generación de Pruebas de Antígeno Cuantitativas por tecnología Inmunofluorescencia (FIA), la cual brinda información sobre la carga viral del paciente, manteniendo su confiabilidad pese a la aparición de variantes y mutaciones pues detectan Proteína N

Adicionalmente, el 6 de noviembre del 2020, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU (FDA) autorizó un tercer tipo de test, el cual significa la primera prueba serológica que detecta Anticuerpos Neutralizantes de SARS-CoV-2 obtenidos tanto por infección reciente/anterior como por efecto de respuesta ante vacunación.

Aunque la FDA ha emitido anteriormente autorizaciones para más de 50 pruebas de anticuerpos mediante serología, dichas pruebas detectan de manera específica la presencia de anticuerpos de unión, los cuales se unen a un patógeno, razón por la cual se les conoce como “neutralizantes” pues neutraliza la expansión del virus. Mientras tanto se sigue investigando la amplitud del efecto de los anticuerpos neutralizantes del SARS-CoV-2 en los seres humanos.

Se sabe que el ingreso del virus en las células humanas se da a través de un mecanismo “llave” y “cerradura”, donde la “llave” es la Proteína S (spike o espícula), y la “cerradura” es el receptor de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) presente en la superficie de nuestras células, generando así su puerta de entrada al organismo.

Dichos anticuerpos neutralizantes se dirigen principalmente a las glicoproteínas S en la superficie del virus, impidiendo la posible conexión del virus a las células humanas (las neutralizan), evitando el ingreso del agente infeccioso y su replicación en el organismo.

Los estudios llevados a cabo hasta el momento en SARS-CoV-2 señalan que los anticuerpos neutralizantes aparecen en promedio unas dos semanas tras comenzar la infección, y que su pico máximo de actividad se produciría a las 4 y 6 semanas. Pero no se ha confirmado si todos los pacientes generan anticuerpos neutralizantes, qué factores determinan su aparición y actividad (edad del paciente, gravedad de la infección, entre otros factores) y si sus niveles de neutralización son siempre suficientes para generar protección, ya que estos son muy variables y no se detectan en el 10-30% de los pacientes.

Debemos también recordar que los IgG si bien son un tipo de anticuerpos, estos no tienen la capacidad de ser neutralizantes, por lo que es importante medir de manera explícita la detección de Anticuerpos Neutralizantes (NAb) para el SARS-CoV-2. La sugerencia general es siempre verificar que la Prueba sea específica para Anticuerpos Neutralizantes y no para detección de IgG.

Para comprender mejor el desarrollo de NAbs, se midió NAb específicos del SARS-Cov-2 en plasma de pacientes con síntomas leves y examinó la asociación entre características y el nivel de NAbs. Se realizó un estudio en un total 175 pacientes que se recuperaron de COVID-19 y fueron dado de alta del Centro Clínico de Salud Pública de Shanghai en febrero de 2020. La mayoría de los pacientes que se recuperaron del COVID-19 desarrolló una cantidad de NAb específicos para SARS-CoV-2 significativamente más alto, en el momento del alta en comparación con los controles no infectados, como se observa en la presente figura (Figura 1).

Se evaluó el desarrollo de NAbs específicos, encontrándose que los títulos de NAb aumentaron en los días 4 a 6 después del inicio de la enfermedad y alcanzaron sus niveles máximos en los días 10 a 15 después del inicio de la enfermedad (Figura 2).

Se tuvo un grupo de pacientes con valores no detectables de NAb. Sin embargo, la duración de la enfermedad de estos pacientes no fue significativamente diferente en comparación con la duración de otros pacientes que sí tuvieron valores detectables de NAb. No está claro cómo estos pacientes se recuperaron sin desarrollar dichos NAbs detectables; o si otras respuestas inmunes, incluidas las células T o las citocinas, contribuyeron a la recuperación de estos pacientes y se desconoce si estos pacientes están en riesgo de reinfección. Por lo tanto, dicha variabilidad en los títulos de NAb demuestra la importancia de titular el plasma convaleciente antes de su uso para la prevención y el tratamiento de COVID-19.

La prueba de detección de Anticuerpos Neutralizantes para SARS-COV-2, revela la calidad de la respuesta de defensa contra el virus; de esta forma, se puede evaluar si el paciente estuvo en contacto alguna vez con el SARS-CoV-2 y si presenta una respuesta inmunológica remanente a este; a diferencia de la prueba RT-PCR o la prueba de antígeno, la cual analiza la infección viral activa.

Lo ideal sería que la prueba se realice 21 días después de la aparición inicial del cuadro clínico, o después de una prueba PCR positiva, y luego de 15 días de haberse puesto una vacuna

Esta prueba está indicada para personas que buscan identificar la presencia de anticuerpos producidos contra el SARS-CoV-2 después de sufrir COVID-19 (convalescientes), después de la vacunación, personas que no pudieron someterse a la prueba de diagnóstico, RT-PCR, en la época de la probable infección y aquellas que tengan dudas sobre si se infectaron con COVID-19.

Agregar que la prueba de anticuerpos no es útil para el diagnóstico de infección aguda. Y los resultados negativos no excluyen el contacto con el virus, ya que entre los individuos existe variabilidad con respecto al tiempo de respuesta inmunológica para la producción de anticuerpos para SARS-CoV-2 en la COVID-19.

Las Tecnología de Pruebas Cuantitativas de Anticuerpos Neutralizantes por el método de inmunofluorescencia es traída a Perú por la empresa OBC Team www.obcteam.com.pe quienes brindan capacitación, soporte post venta y stock permanente.

Mayor información a covid@obcteam.com.pe

 

#OBCTeam

#AnticuerposNeutralizantes

#covid@obcteam.com.pe

 

Autor:

Dra. Carol Velásquez Arquiñigo

Médico Cirujano graduada de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Especializada en Medicina Ocupacional y Medio Ambiente. Actualmente colabora con el Gobierno Peruano para el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, con manejo de más de 1200 colaboradores.

 

Referencias:

  1. Sitio official de la FDA – US. Food and Drugs, en línea: https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/actualizacion-sobre-el-coronavirus-la-fda-autoriza-la-primera-prueba-que-detecta-anticuerpos.
  2. Informe Del Grupo De Análisis Científico De Coronavirus Del ISCIII (GACC-ISCIII) del Instituto de Salud San Carlos III. Julio 2020. España.
  3. Shibo Jiang, Christopher Hillyer, and Lanying Du. Neutralizing Antibodies against SARS-CoV- 2 and Other Human Coronaviruses. Trends in Immunology, May 2020; 41 (5).
  4. Fan Wu, PhD; Mei Liu, MS; Aojie Wang, MS; et al. Evaluating the Association of Clinical Characteristics With Neutralizing Antibody Levels in Patients Who Have Recovered From Mild COVID-19 in Shanghai, China. JAMA Intern Med. 2020;180(10):1356-1362.
  5. López-Macías C et al. Los anticuerpos y la protección contra COVID-19. Rev Med Inst Mex Seguro Soc.COVID-19.2020.
  6. Vásquez MI. Glucoproteína spike. Rev Mex Mastol 2021; 11 (1): 18-21
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Detección confiable de Antígeno COVID-19 usando Tecnología FIA

La pandemia de COVID-19 es un gran desafío sanitario, social y económico a nivel mundial, por lo que es urgente la necesidad de maximizar la capacidad de las pruebas de detección de dicha infección. Bajo la actual coyuntura de segunda ola de la pandemia por el COVID-19 en nuestro país, resulta imprescindible contar con la identificación de dicha infección en forma oportuna, veloz y mejor aún si conocemos la cantidad de carga viral con la cual se pueda encontrar el paciente en el momento de la identificación, pues dicha información, permite tener una actuación más pertinente, a fin de evitar complicaciones por un insuficiente manejo, producto de distintos tipos de limitaciones al momento de su diagnóstico, entre otros.

Actualmente contamos con la tecnología de inmunofluorescencia (FIA), la cual ha demostrado ser la idónea para lidiar con el COVID-19, considerando importantes características; tales como, su alta sensibilidad (detección de casos positivos de muy baja carga viral) y estabilidad de reactivos, que requieren un almacenamiento entre 4 a 30°C, lo que reduce altamente el costo para dicho procedimiento y resulta más factible lograr dicho almacenaje en cualquier lugar de nuestro país, reduciendo la posibilidad de deterioro del reactivo; la facilidad para realización de la prueba, con un hisopado nasal superficial, lo que marca una importante diferencia frente a una prueba molecular por PCR, permitiendo tener una muestra óptima en todos los grupos de edad, sin requerir de un técnico o un entorno especializados; con bajos costos para su implementación, pues para el procesamiento de dichas muestras, se requiere de un analizador portátil, el cual tiene bajo costo en el mercado; y lo más importante e interesante, que permite la detección de casos recientemente infectados, considerando que mide la cantidad de carga viral, por lo que puede identificar la infección incluso en pacientes asintomáticos, obteniéndose resultados en sólo 15 minutos.

Cuando se realizó la comparación entre la tecnología FIA (Inmunofluorescencia) y la de las Pruebas Rápidas (que se lee a simple vista), se detectó que cuando se tenía una carga viral baja (CT elevado), las pruebas rápidas perdían la capacidad de detectar la viremia, incrementado sus resultados falsos negativos. Indicar que el CT (cycle threshold) se define como el número de ciclos necesarios de replicación en pruebas moleculares para conseguir detectabilidad, es decir, cuanto menor es el CT se tiene mayor carga viral (mayor cantidad de ácido nucleico en la muestra); y viceversa, cuando mayor CT se tiene menor carga viral (menor cantidad de ácido nucleico, por lo que tiene que replicarse más ciclos para que haya detectabilidad).

 

La siguiente figura muestra una comparación de Sensibilidad entre dos tecnologías: FIA (inmunofluorescencia), y Pruebas Rápidas (inmunocromatografía que se leen a simple vista). Tal es así que cuando la Carga Viral es Alta (CT bajos o a la izquierda) ambas tecnologías pueden detectar el Antígeno; sin embargo, el desafío se presenta cuando la Carga Viral es baja (CT altos o a la derecha) puesto que ambas tecnologías pierden sensibilidad, pero las de Inmunofluorescencia Cuantitativas tienen mayor sensibilidad que las de Inmunocromatografía Cualitativas. Esto explica el por qué muchos laboratorios presentan a sus clientes las Pruebas Rápidas de Antígeno como “recomendadas para pacientes con síntomas”, sin embargo, las Pruebas de Antígeno Cuantitativas de Inmunofluorescencia siempre tienen mayor capacidad de detección inclusive cuando la carga viral es baja, es decir cuando el paciente está empezando con la viremia o tiene muy poca presencia de virus. Asimismo, la capacidad de mostrar resultados cuantitativos permite detectar casos de contaminación de muestra o contaminación reciente de paciente.

 

En un estudio realizado del 17 de agosto al 15 de octubre de 2020, a los viajeros que llegaban a los puntos de entrada de los aeropuertos y puertos en la Región de Lazio – Italia, se tamizaron un total de 73.643 pruebas de antígenos rápidas con la tecnología FIA; de estos, 72,467 fueron FIA negativos, mientras que 1176 (1,6%) fueron positivos. Dichos resultados pasaron por una prueba de confirmación por el test de Amplificación por Ácido Nucleico (NAAT) por RT-PCR, encontrándose que 941 de las 1176 muestras, en efecto resultaron positivas, por lo que la proporción de resultados confirmados por el test de antígeno por FIA vs RT- PCR, estuvo dentro del intervalo de confianza del 95%, lo que indica, que este tipo de prueba es confiable en comparación con la prueba molecular.

Finalmente, consideremos que las personas con sospecha de COVID-19 necesitan saber con celeridad si están infectadas para poder aislarse, y con ello, recibir el manejo e informar sobre sus contactos epidemiológicos. Las Pruebas Cuantitativas de Antígenos por FIA en el lugar de atención, podrían permitir la realización de dichas pruebas a muchas más personas, sin necesidad que tengan síntomas, y por su nivel de sensibilidad del 95% y especificidad del 100% incluso con baja carga viral, permiten tener un diagnóstico más rápido y certero, logrando que las personas tomen las medidas adecuadas más rápidamente, con la asistencia médica apropiada y el consecuente potencial de reducir la propagación de la infección por COVID-19.

 

Autor:

Dra. Carol Velásquez Arquiñigo

Médico Cirujano graduada de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Especializada en Medicina Ocupacional y Medio Ambiente. Actualmente colabora con el Gobierno Peruano para el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, con  manejo de más de 1200 colaboradores.

 

Referencias:

  1. Dinnes J, Deeks JJ, Berhane S, et al. Pruebas rápidas moleculares y de antígeno en el lugar de atención para el diagnóstico de la infección por SARS‐CoV‐2. 24 de marzo del 2021. Cochrane Database of Systematic Reviews. Disponible en: https://doi.org/10.1002/14651858.CD013705.pub2
  2. Detección de antígenos para el diagnóstico de la infección por el SARS-CoV-2 mediante inmunoanálisis rápidos. 11 de setiembre del 2020. OMS. Disponible online en: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/336028/WHO-2019-nCoV-Antigen_Detection-2020.1-spa.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  3. Tecnical Validation report COVID-19 Antigen Lateral Fow Assay. 16 de marzo del 2021
  4. Colavita, F.; Vairo, F.; Meschi, S.; Valli, M.B.; Lalle, E.; Castilletti, C.; Fusco, D. Et al. COVID-19 Rapid Antigen Test as Screening Strategy at Points of Entry: Experience in Lazio Region, Central Italy, August–October 2020. 13 march 2021. Biomolecules 2021, 11, 425.
  5. Andreas Osterman, Hanna‑Mari Baldauf, Marwa Eletreby, et al. Evaluation of two rapid antigen tests to detect SARS‑CoV‑2 in a hospital setting. 16 january 2021. Medical Microbiology and Immunology (2021) 210:65–72
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Beneficios de las pruebas inmunofluorescencia para detección de Covid 19

La realidad sanitaria en el país se encuentra en una etapa muy compleja, a la falta de infraestructura de salud (camas, balones de oxígeno, plantas de oxígeno, respiradores artificiales) se mantiene la falta de herramientas confiables para la detección del Covid-19. Pese a que las pruebas moleculares demostraron ser la mejor opción, en su momento, para la detección del virus, se usaron masivamente pruebas rápidas (inmunocromatografía), pese a que la evidencia científica demostraba que tenían baja capacidad de detección (sensibilidad). Al ser más baratas el mercado optó, para cumplir con las normas, por este tipo de pruebas sin importar que su uso pudiese generar ingentes cantidades de “falsos negativos”.

Sin embargo, como siempre ocurre en todos los campos de la ciencia, han aparecido nuevas tecnologías que permiten ahora no sólo detectar el virus (Covid–19) identificando si el paciente es positivo/negativo (resultado cualitativo), sino que además permiten detectar cuán infectiva es una persona, es decir, brindan resultados cuantitativos a través de la Prueba Cuantitativa de Antígenos por Inmunofluorescencia (FIA, por sus siglas en inglés).

La FIA compite con las pruebas moleculares en los siguientes aspectos:

Esta tecnología ya se encuentra disponible en el mercado peruano y la usan 22 centros médicos en Lima (y en aumento) y más de 60 empresas en todo el Perú en sectores como:

  • Pesquería: muy importante embarcar a trabajadores correctamente diagnosticados puesto que si existiese una contingencia de salud en alta mar no se cuenta con tiempo de reacción.
  • Minería: evitando así costos de paralización y reduciendo la cuarentena hotelera al mínimo.
  • Agroindustria: para proteger a los trabajadores y sus familias.
  • Inmobiliarias: donde una paralización de obra genera incumplimientos de plazos con clientes y bancos.

Estos sectores usan FIA por su reconocida sensibilidad, estabilidad, y confiabilidad de sus resultados.

NO MÁS PRUEBAS RÁPIDAS:

En noviembre del 2020, debido a la baja sensibilidad de las pruebas rápidas, el Ministerio de Salud (Minsa) emitió tres resoluciones ministeriales donde se dejan de mencionar a las pruebas rápidas serológicas como herramienta de detección de pacientes y trabajadores contagiados y son:

  • RM 905-2020-MINSA: Es la Directiva Sanitaria 122-2020 de Vigilancia Epidemiológica, donde se señala que las pruebas serológicas aceptadas son las CLIA, eCLIA, ELISA e Inmunofluorescencia, y ya no se menciona a las “Pruebas Rápidas” o de Inmunocromatografía.
  • RM 947-2020-MINSA: Donde se aprueba el Protocolo de Manejo Ambulatorio de Personas Afectadas por COVID-19, y donde de manera taxativa se menciona que “las pruebas de laboratorio y su aplicación para la confirmación de los casos de COVID-19 son las que están establecidas en el documento normativo vigente sobre vigilancia epidemiológica” es decir, sólo los señalados en la norma anterior entre ellos CLIA, ELISA e Inmunofluorescencia.
  • RM 972-2020-MINSA: Que aprueba los Lineamientos para Vigilancia, Prevención y Control de la Salud de los Trabajadores con riesgo de exposición al SARS-CoV-2, donde nuevamente se menciona que las pruebas serológicas aceptadas son CLIA, eCLIA, ELISA e Inmunofluorescencia.

Por ello, la tecnología de inmunofluorescencia se ha convertido en una herramienta muyconfiable precisa, económica, y portátil para la detección tanto de anticuerpos (pruebas serológicas IgM/IgG) como de virus (antígenos), todas ellas con resultados cuantitativos para dar mayor información al médico tratante y poder enfrentar la pandemia con información confiable y oportuna en bien de la persona, sus compañeros de trabajo, y de su familia.

Empresas de reputación tienen muy en claro que las normas del Minsa no son meras “sugerencias” sino que ponen en blanco y negro algo que toda la población ya sabe, y es que las pruebas rápidas (inmunocromatografía) por naturaleza tienen muy baja capacidad de detección ya sea de anticuerpos (IgM/IgG) como de virus (antígenos), por lo que enfrentar esta segunda ola con esas herramientas sería volver a cometer un gran error.

Las pruebas cuantitativas de antígenos están inclusive permitiendo diferenciar pacientes infectados que tiene alta carga viral (valores altos en la prueba cuantitativa) de aquellos que tienen una muy baja carga viral (valores muy bajos en la prueba cuantitativa) y con ello ayudarlos en tomar las mejores medidas de aislamiento y/o seguimiento de su evolución para así actuar de manera preventiva y con las mejores herramientas disponibles para reducir la tasa de fatalidad que nos desbordó en la primera ola.

El sector minero y de energía requiere de mucha confiabilidad en sus acciones, las Pruebas de Inmunofluorescencia (antígenos y anticuerpos)  otorgan mayor confianza y rapidez en los resultados. Contáctanos si necesitas mayor información sobre estas pruebas, la biotecnología usada, y las normas que las respaldan.

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